Yo se bièn que no me engaña y al mismo tiempo lo presiento, yo presiento que me engaña... Y que no me esta mintiendo.
Tu aura confundida Cuantas veces llevaste las cadenas del tiempo te creíste eterno con cuanta furia negaste la muerte en el aroma de su invisible alcoba cuantos nudos ataste a tus manos traspasadas de olvido, cuántas veces viste caminar los sueños en la lengua ahogada de sus gritos... Y cuántas veces poeta, te atravesó la lanza del rojo fuego de su brasa en ti tatuada con tinta indeleble... En cuántas obsesiones te saciaste con cuerpos distintos, buscando el camino fácil hacia el olvido. Creíste aquel amor perdido, sin hallarlo en otros cuerpos en otras bocas, en otros sabores ni en otros ojos, hasta descubrir que estaba en ti mismo escondido.